Paren el mundo que me quiero enterar
El mundo que creímos conocer ya no existe… Desde el final de la Segunda Guerra Mundial todo parecía sencillo, imperfecto y peligroso: fue una gran mentira.
Ni la guerra fría era una batalla entre el Este y el Oeste sino entre Oriente y Occidente, ni el mundo estaba en riesgo por los misiles soviéticos del poder comunista. El verdadero peligro futuro se hallaba en la torpeza, prepotencia e ignorancia de las potencias occidentales
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Periodista y vendedor de libros.